
El cine puede enseñarnos cosas que incluso pueden salvar vidas. Seguramente mucho recordéis aquella escena en la que el travestido Robin Williams, en su memorable papel como señora Doubtfire, salva la vida a un insoportable Pierce Brosnan después de que éste se atragantara con un trozo de pulpo. Pues bien, imaginaos esta situación pero en la vida real y con dos personajes diferentes: él, actor. Su nombre Terrence Howard; ella, periodista llamada Margot Dougherty. Ambos se encontraban cenando tranquilamente en un lujoso restaurante de Los Ángeles hasta que la periodista se atragantó con un trozo de sushi. Tras pasar un momento agobiante, Terrence Howard se levantó agarró a la periodista por la espalda y le hizo la maniobra Heimlinch (presionar con las manos la parte baja del diafragma) consiguiendo que la periodista volviera a respirar otra vez de nuevo.La periodista sorprendida por las técnicas de primeros auxilios aplicadas por Terrence Howard le preguntó a éste en dónde había aprendido esa técnica. Howard ni corto ni perezoso contestó: ” Lo vi en La señora Doubtfire. Ella salvaba así a Pierce Brosnan”. Para que luego digan que con el cine no se aprende nada de nada ¿eh?.
Añadir un comentario
