Este es mi primer post y me propongo traer una historia de miedo o misteriosa del cine, tal vez, ya olvidada. Se trata de la leyenda urbana, o no, que ocurrió en la película Tres solteros y un biberón. A priori una comedia masculino infantil más. Pues no, porque se cuela un invitado
Ahora vienen los supuestos. El más puro estilo Íker Jiménez nos dice que allí hubo más muertos que en Kill Bill, otros dicen que se trata de un fallo de racord. Vaya con el dichoso fallo de racord, mira que formar la imagen de una escopeta y un niño… Yo apuesto por otra teoría: marketing viral. Una campaña de publicidad a base de fantasmas. ¿Descabellado? Que cada uno juzgue lo que vea. Cuanto menos esto raya lo bastante extraño.
Lo cierto es que dentro del séptimo arte existen otros muchos misterios que, aunque no podamos descifrarlos por su halo de oscuridad, os los mostraremos. Me llamo Luis y, a partir de ahora, participo en Vaya Cine, un saludo.
4 Comentarios

Bienvenido compañero a este mundo lleno de magia y fotogramas a partes iguales. Bienvenido a esta comunidad cinéfila llena de amigos y amantes del cine. Espero que te diviertas con tu nuevo trabajo!!!
¡Bienvenido, compi! Oye, ¿te han dicho que tienes nombre de bandolero? jajaja.
Bienvenido a este mundillo. Desde la blogocosa te seguiremos de cerca ;-)
Un abrazo!
Así da gusto empezar, con este recibimiento. Espero poder ayudar a que esto vaya para adelante. Muchas gracias.
No es la primera vez que me lo dicen, algunos hasta me cantan la copla de Luis Candelas, jejeje.
Un saludo y un abrazo