
Corría el año 1993 y el Oscar a la mejor película de habla no inglesa estaba muy disputado, como casi siempre, pero al final se lo llevó merecidamente Fernando Trueba por su película Belle Époque. Al subir al escenario del Kodak Theatre no había ninguna actriz latina, ni nada que se le pareciese, que gritara a todo volumen Fernnnnaaadooo!!, ni nada de eso. Tampoco, Fernando se puso a saltar de alegría por encima de las butacas del respetable, tal y como hizo el gran Benigni unos cuantos años después exultante porque gracias a los oscars la vida era bella:

Ni por la cabeza se le pasó pegarle un beso de tornillo a la presentadora, ni nada de eso. Ni cantó enrabietado al otro lado del río. Lo único que hizo fue mostrarse ante millones de personas como un director emocionado que no dudó en ningún instante en decir las siguientes palabras:
“ME GUSTARÍA CREER EN DIOS PARA AGRADECÉRSELO, PERO SÓLO CREO EN BILLY WILDER”
Desconozco plenamente cual sería la reacción de los medios más conservadores de la época, pero en cierta manera debería de darnos igual. Ya que las palabras de Trueba están dichas desde el corazón, desde lo más profundo del ser humano. Es una frase sincer proveniente del sentimiento de un cinéfilo empedernido.
¿Pero por qué cree Trueba más en Billy Wilder que en Dios?. Gracias a Mundoplus, nos enteramos que hace un par de años sacaron a la luz un documental, Gracias Mister Wilder, mediante el cual podemos comprender un poco más la relación, casi amorosa, que tiene nuestro director español con el mítico realizador de origen polaco que por desgracia nos tuvo que decir adiós como tantos otros.
3 Comentarios
Dios existe? habria que preguntarse eso primero. Y no digo si creemos o no creemos en dios, sino si existe de verdad que es muy diferente
Así son los grandes. Los que desean simplemente hacer bien su trabajo porque les gusta. Su frase, que por cierto el Kodak río apabullantemente, es sintética, sencilla y brillante. Creo que no se puede dudar que ha sido la mejor intervención de nuestros oscarizados directores. Amenabar no lo hizo mal pero le falta el sentido del humor de Trueba. El rosario de santos ofrecido por el genial Almodóvar no hizo sino dejarnos en ridículo y demostrar que es tan genio como gran megalómano.
Trueba es gran cinéfilo, gran cineasta, genial pensador y mejor persona. Y a esa clase de gente (gente con clase) no le hace falta dar la llamar la atención.
No sabía de esta afirmación de Trueba pero, siendo gran admirador de Billy Wilder, la aprecio enormemente!!!
Por último perdón mi mal español, son italiano y no vengo in españa da tanto tiempo! :-(