
Ahí va uno de los prototipos de Dios. Un mutante ni siquiera reconocido por la producción en masa. Raro para vivir y escaso para morir
Miedo y Asco en Las Vegas de Terry Gilliam. 1998.
De propina os dejo una de las mejores escenas de esta película en el que el periodismo y la droga se confunden.
Añadir un comentario