
Siempre he huído del cine de Woody Allen. Nunca, hasta esta pasada noche, había visto una película de él. No me preguntéis porqué, pero no lo hice hasta anoche. Y al preguntar a los conocidos sobre sus películas, disparidad de opiniones (que si es un genio o si sus películas son una “m“), y claro, eso no ayuda a decidirse…
Pues lo hice: ví una de Woody Allen, y no me arrepiento. Me aseguraban los vecinos de butaca, un matrimonio de mediana edad, que ésta película “sí es de Woody Allen”, vamos, que vuelve a recuperar su “marca de la casa” que deja en sus mejores películas.
Antes de continuar, os cuento sólo un poco de la película: Vicky (Rebecca Hall, muy guapa) y su amiga Cristina (Scarlett Johansson, más guapa todavía) llegan a Barcelona. Ellas son dos turistas norteamericanas, mientras Vicky aprovecha para terminar su tésis sobre Identidad Catalana (muy bueno el chiste, Woody), y su amiga Cristina aprovecha para conocer Barcelona (por cierto, se alojan en la super-casa en Pedralbes de unos amigos). Conocen a Juan Antonio (Javier Bardem, en un personaje caramelo, que acentúa aún más su actractivo), un pintor que se fija en las dos, y sin cortarse un pelo, les ofrece pasar un fin de semana en Oviedo y “hacer el amor con las dos”: ¡casi ná!. A todo esto aparece en la “ecuación” María Elena (Penélope Cruz, genial), la ex-mujer de Juan Antonio, con la que mantiene una relación de amor-odio muy destructiva y a la vez adictiva. Y no os cuento más…
Me he reído mucho con esta película, que me ha hecho reflexionar sobre algo: lo corta que es la vida y porqué no la aprovechamos más (a mí se me pasan cada vez más rápido los días, meses y años). Aún así, hay algo en la película, un “no sé qué que qué se yo” que no me deja del todo satisfecho: ¿será el ritmo?… En cuanto a los intérpretes, están todos para mi gusto muy bien, a cual mejor, bordándolo Javier Bardem y sobre todo, Penélope Cruz, que le da la chispa a la película.
Sobre la banda sonora, abusa Mr. Allen demasiado de dos temas en concreto, siendo un poco cansino esto, aunque hay que agradecer que la banda sonora sea prácticamente “made in Spain”, con la presentación del grupo Giulia y los Tellarini, que aportan un muy buen tema principal (y alguno más), pero como digo, usado en exceso.
Toda la película está bien rodada, sin ningún fallo notable de continuidad. Se nota la mano de MediaPro en la producción, por la publicidad subliminal insertada en la película (coches, bebidas, ropas de los actores, etc.), pero sobre todo se nota en el mimo que ponen en que salga preciosa la ciudad de Barcelona: ¡sale bonito hasta El Raval! Igualmente, me ha encantado ver el mimo que ha puesto Woody Allen en la parte que se desarrolla en Oviedo (y Avilés), haciendo que sea una magnífica postal turística de España donde esta película sea exhibida. La única pega tonta que se me ocurre es la poca naturalidad de los extras en la escena de alguna calle: tres actores empiezan un secuencia en una calle totalmente vacía que en 30 segundos parece Las Ramblas…
Y ahora el doblaje, que en España es fundamental:
- Es otra película que, pese a estar muy bien doblada, pierde esencia, gracia, o como lo queramos llamar, ya que en la VO hay saltos contínuos del inglés al español, sobre todo en las escenas de Penélope Cruz y Javier Bardem (lo mejor de la película). Esperaré al DVD para verla en VO.
- ¿Por qué no ponen la ficha del doblaje en los títulos de crédito? ¿Cuesta mucho? ¿Es complicado agradecer a los actores de doblaje su trabajo? Es algo que particularmente me irrita, que no sea reconocido el trabajo de estos profesionales. Y digo agradecer el trabajo, sobre todo en esta, ya que ‘Vicky Cristina Barcelona’ tiene la complicación de que los actores han de clavar sus personajes en castellano (cosa que hacen). Si además añadimos las maratonianas sesiones de doblaje, en las que a las 8 de la mañana estás ya en el estudio, sin tiempo para preparar tu personaje, no como los actores, que están meses embutidos en sus personajes; y en 10 minutos, siguiendo las órdenes del director, tienes que ser per-fec-to. Así que felicidades al equipo de doblaje.
Un buen comienzo para descubrir a Woody Allen. Le doy un 7 a esta película. Ahora, a buscar ‘Annie Hall’…
Añadir un comentario