26 de noviembre de 2008 Creado por Birdy

Hans Zimmer y James Newton Howard: adiós al Oscar de nuevo

El compositor alemán Hans Zimmer es uno de los mayores iconos representativos de la música de películas de nuestro tiempo. Esto nadie puede dudarlo. El norteamericano James Newton Howard es uno de los mejores camaleones en la composición de scores, pues la gama de registros que aglutina es tan multidisciplinar y rica en detalles como el número de lápices y plumas que haya podido gastar su puño escribiendo notas en un pentagrama. Esto tampoco nadie puede dudarlo. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando dos compositores de éste calibre aúnan sus esfuerzos para crear una pieza musical? A mi entender otro acierto más, y son muchos, del director Christopher Nolan en su particular visión de Batman, héroe creado por Bob Kane: los magníficos scores de ‘Batman Begins’ y ‘The Dark Knight’.

Pero siempre me asalta a la cabeza una pregunta cuando escucho una banda sonora de Hans Zimmer: ¿artesanía o industria? Es decir, ¿elaboración propia o factoría industrial a través de Media Ventures aka Remote Control Productions? Los buenos aficionados a las bandas sonoras de películas conocemos los nombres de algunos de los llamados discípulos, protegidos o acólitos de Hans Zimmer (les documento a razón de alumno y soundtracks en su título original):

Mark Mancina, o ¿cómo ser uno de los alumnos más ilustres? (‘Return to paradise’, ‘Speed’, ‘Moll Flanders’, atención a los scores ‘Blood+’ y ‘August rush’). John Powell, o ¿cómo saber emanciparse del maestro por la vía fácil? (lo mejor de su carrera sin discusión ‘United 93′, los tres scores de Bourne sobre todo ‘The Bourne ultimatum’, la efectista ‘X-Men 3:The last stand’, amplio surtido para películas de animación como ‘Kung Fu Panda’). Klaus Badelt, o ¿cómo intentar ser lo que jamás podrás ser porque no tienes lo que se debe tener? (‘K-19: The widowmaker’, ‘The time machine’, ‘Pirates of the Caribbean: The curse of the Black Pearl’). Ramin Djawadi, o ¿cómo hacer caso a todo lo que me enseñaron en clase? (‘Iron Man’, ‘Blade: Trinity’, ‘Open season’, la televisiva ‘Prison break’). Harry Gregson Williams, o ¿cómo ser como mi maestro sin que se note mucho? (‘The rock’, ‘Antz’, ‘Shrek 1/2/3′, ‘The Chronicles of Narnia 1/2′). Steve Jablonsky, o ¿cómo puedo ser más espectacular que el resto de mis compañeros de clase? (‘Steamboy’, ‘D-War’, ‘The Island’, ‘Transformers’). Y Nick Glennie-Smith, Martin Tillman, Henry Jackman, etcétera etcétera etcétera.

Les nombraba a la factoría industrial Zimmeriana porque es debido a ella que el score de ‘El caballero oscuro’, compuesto por Hans Zimmer y James Newton Howard, ha quedado fuera de la lucha por el Oscar (también ocurrió lo mismo con el score de ‘Batman Begins’). Y es que para entrar en esa dura competición los compositores deben acreditar el 70% de la obra en su composición original, y resulta que Zimmer y Howard sólo llegan al 60% pues hay tres nombres más (de tapado) en los créditos del score: Lorne Balfe, Mel Wesson y Alex Gibson (entienden ahora lo de la factoría industrial Zimmer, ¿verdad?). Y esta duda inicial mía (si Hans Zimmer es un artesano manual o un fabricante industrial de botón automático) me lleva a una segunda pregunta: ¿cuánto hay de Hans Zimmer en sus bandas sonoras originales? O más fácil: ¿hasta dónde llegan las aportaciones de un alumno Zimmeriano en las partituras de su maestro?.

Les dejo con sus dudas…

Vía: variety.com