
Todos los amantes de la rica y excelsa literatura promulgada por Tolkien, en cada una de sus obras, conocemos la inmensa cantidad de criaturas que pueblan la llamada Tierra Media. Trasgos, trolls, hobbits, enanos, elfos, magos, reyes… pues bien, a Peter Jackson se le están subiendo por las barbas todos los males oscuros y bichos indignos posibles en su proyecto para convertir la novela “El Hobbit” en dos películas. Ya les hemos venido informando a lo largo del último año de los problemas financieros de MGM. Subsanados estos al parecer, el actor Ian McKellen aseguró, no hace ni un mes, que el rodaje comenzaría en enero del 2011. Esto es en teoría ya que nuevos problemas acechan el futuro de esta producción, ahora en forma de veto.

El Sauron de Peter Jackson tiene forma de Sindicatos de Actores, en concreto siete, y pertenecen a los Estados Unidos, Canadá, Australia y Reino Unido (el Screen Actors Guild, Canadian Actors Equity, US Actors Equity, Media Entertainment & Arts Alliance of Australia y la British Actors Equity). Las directivas de estos siete sindicatos “recomiendan” a sus actores que no pueden firmar ningún contrato para interpretar a uno solo de los personajes en ‘El Hobbit’. Esta “orden” de los sindicatos a sus afiliados cuenta con el beneplácito de la Federación Internacional de Actores, y se les conmina a que informen, en tiempo y forma, de cualquier tipo de contacto que los productores pudieran mantener con ellos o hacia sus compañeros. En estos momentos, cualquier actor que firme un contrato para interviner en ‘El Hobbit’ será sancionado por los organismos de regulación interna inherentes a los Sindicatos de Actores, y dicha sanción admite la suspensión de afiliación para el actor, una multa económica o incluso, la más grave de todas, la expulsión del sindicato.

La razón de semejante medida reside en la negativa de los productores de ‘El Hobbit’ para firmar acuerdos con los artistas locales de Nueva Zelanda, país en el que Jackson rodó las tres partes de ‘El Señor de los Anillos’ y pretende rodar las precuelas. El director, por su parte, ha denunciado la campaña que se ha orquestado contra su nuevo proyecto. “Es muy fácil ondear la bandera en favor de los trabajadores y señalar a los grandes estudios“, señaló Jackson en favor del trato justo y ecuánime que recibirán todos sus trabajadores. Incluso ha amenazado con llevarse la producción a Europa del Este, lo cual dejaría a Nueva Zelanda “en el más completo ridículo internacional en el ámbito cinematográfico. Si ‘El Hobbit’ sale de Nueva Zelanda, comenzará un largo período de sequía cinematográfica en el país, ya que no tendrán rodajes relevantes en muchos años“. Y ahora la pregunta del millón: ¿ha encontrado Peter Jackson en ‘El Hobbit’ al temible Don Quijote de Terry Gilliam?
Vía: empireonline.com