
Aprovechando que hoy 27 de Mayo es un día de elecciones, escrutinios y discursos electorales, queremos hacer un pequeño homenaje a ese pequeño y característico gran actor llamado Pepe Isbert. ¿Y qué tiene que ver una cosa con la otra pensaréis? La relación es que Isbert bordó la interpretación del alcalde sordo (¿como algunos políticos?) Don Pablo dejando bien marcado su sello imborrable en una de las mayores sátiras políticas jamás filmadas: Bienvenido Mister Marshall. La primera película en solitario de Berlanga es imprescindible ya que muestra sin tapujos un retrato tan vigente hoy en día, a pesar de haberse estrenado hace más de 50 años, de un pueblo castellano de esa España tan profunda como franquista. El retrato ácido trazado por Berlanga utiliza el humor como la única evasión a la que se podían acoger unos habitantes ilusionados por la llegada de los americanos a su ciudad. Muchos son los diálogos memorables de este film, entre ellos podemos destacar la escena onírica digna del mejor surrealismo, sin duda la escena por la que será recordada, además de su pegadiza canción, es esta:
El alcalde interpretado por Isbert es mucho más dulce y carismático que los políticos actuales. Su humanidad residía en contentar a un pueblo y unirlo para celebrar una fiesta de bienvenida, sin establecer distinciones entre semejantes, a esos americanos que pasan de largo con sus pesados coches sin fijarse tan siquiera. Berlanga supo adelantarse a su tiempo por medio de una película imprescindible para comprender nuestra historia más reciente utilizando el humor como único vehículo.