‘El niño con el pijama de rayas’, soberbia película

BRUNO en EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS

BRUNO en EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS

Amigos que estáis al otro lado de la pantalla: he visto una grandísima película. De momento, para mí la mejor de 2008 (junto con ‘We Own The Night’). Así de simple: para mí ‘El niño con el pijama de rayas’, la mejor de este año. Y os lo tenía que contar…

Antes de seguir, y continuando con el “momento sincero”, he de contaros que el Holocausto me toca de cerca: al abuelo de mi mejor amiga lo mataron los nazis en Gusen, un subcampo de Mathausen en 1941. Mi amiga lo descubrió por causalidad hace unos cinco meses (la familia siempre pensó que desapareció), y yo he asistido junto a ella a descubrir como fueron los últimos días de su abuelo… Entenderéis ahora porque esta película me ha tocado la fibra más sensible que prácticamente nadie me ha tocado nunca. He llorado como un perro sin amo…

La inocencia y la amistad de dos niños de 8 años: esa es la base de esta gran película rodada en Hungría. ¿Quién es capaz de explicarle a Bruno (Asa Butterfield) que lo que el piensa que es una granja no es una granja? ¿Cómo le explicas a ese niño porqué son tan raros los granjeros? ¿Porqué Shmuel (Jack Scanlon) no puede pasar al otro lado de la valla electrificada? ¿Porqué deben ser enemigos pudiendo ser amigos?

Todas estas preguntas -como os contaba antes- nos colocan en una muy bien rodada historia de amistad entre un niño judío, preso en un campo de trabajo, y el hijo de 8 años de un comandante de las SS que dirige ese mismo campo de concentración. Tanto Bruno como su hermana Gretel (Amber Beattie) y su madre Helga (Vera Farmiga) desconocen qué está haciendo realmente su padre Ralf (David Twelis) al mando de ese campo de concentración. Lo que creen que es “lo mejor” que pueden hacer para ayudar a “la gran nación alemana” es lo que lleva a la familia a una situación límite. Y hasta aquí os puedo contar sobre la historia…

Sobre la película tiene un ritmo peculiar a la vez que correcto, ya que parece lenta pero no lo es para nada. Está muy bien filmada, sin grandes aspavientos y con sencillez. La ambientación es realmente buena, como lo son el vestuario, el resto de secundarios, etc.

A destacar:

  • Los niños: un Óscar para ellos ya. Son la película. (A la niña-no-tan-niña, ni agua, que está regular)
  • Vera Farmiga: im-pre-sio-nan-te actuación y muy bella actriz.
  • La BSO: compuesta por James Horner, parece que está de adorno, no siendo una gran BSO. Aún así esperad al clímax de la película. Muy bueno el tema central, con el mismo James Horner al piano.
  • David Twelis, al que le he encontrado un asombroso parecido físico con un joven Fernando Fernán Gómez.
  • El doblaje: perfecto. Un diez para ellos, sobre todo para Miguel Rius (Bruno), Julián Mora (Shmuel) y Lorenzo Beteta por dirigirlos tan bien. Enhorabuena.

Lo dicho: grandísima película. Le pongo un 9 por no ponerle un 10. Al cine a verla ya. O esperar al DVD. Y yo a comprarme el libro ya ahora que estará carisísisisimo.

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