
Nuevamente me dispuse con todo el equipo necesario para acudir a una sala de cine: refresco, palomitas, entrada y mi acompañante perfecto para comentar la película, los actores, el doblaje y la banda sonora…
Me disponía a ver “El ultimátum de Bourne” sin haber leído ninguna crítica sobre la película, para no ir con ninguna predisposición a ver que me encontraba, aunque eso sí, dos días antes, ví las anteriores, para tener la historia fresca en mi volátil mente…
Sin duda, la mejor de la saga Bourne. Paul Greengrass se ha superado -otra vez-, ha hecho un trabajo excelente y las reacciones del público, después de días en cartelera, son las mismas (excepto las de un señor, que dormía profundamente -con Surround incluído- a mi derecha). Se disfruta de la acción desde el primer momento, sabe llevar al espectador a una espectación constante, los movimientos de cámara, simplemente geniales, los actores ¡de cine! y la historia muy coherente -qué no se suele ver por los cines algo así ultimamente-.
Me sorprendió y me gustó mucho David Strathairn, un actor con un actrativo maduro que parece impasible en esta película. Sorprendente igualmente Joan Allen, que repite de la anterior película, papel serio pero con clase. Un pequeño papel del barcelonés Daniel Brühl, que seguramente sorprende a más de un espectador, más que nada por la aparición, porque el papel, como siempre, lo borda. ¡Enhorabuena Daniel, me alegró verte en esa peli! Y Matt Damon, que no me extraña que esté harto del personaje, pues se nota que se lo ha currado y mucho. Más que interpretar, parece que sea el personaje… ¿Te das cuenta, chatín, que habéis creado una saga que puede destronar a Bond? (“Mi nombre es Bourne, Jason Bourne”, sería un buen guiño para la cuarta…)
El doblaje acertado, aunque en la copia que disfruté yo, advertí un ligero fallo de ajuste en algunas escenas de plano corto. Matt Damon doblado por su voz habitual José Posada, David Strathairn doblado por el actor Juan Carlos Gustems, que si por el nombre no os suena, os sonará cuando os diga que es la voz de Silvester Stallone o Samuel L. Jackson en algunas películas, y Olga Cano que pone voz a Joan Allen, (la misma voz que Ally Mcbeal).
¡Qué banda sonora! La BSO está muy bien acoplada, persecuciones rápidas y tensas, John Powell, que lleva componiendo desde la primera película de Bourne, hace que las tres entregas de Bourne guarden una relación, cosa que se agradece.
Resumiendo: No os podéis perder esta película, que sin duda es una de las mejores del verano -para mí la mejor junto con “Ratatouille”, aunque no tienen nada que ver-, película de acción que cumple con el cometido de entretener al espectador y mantenerlo durante toda la película en tensión y tieso en la butaca.
Al final, puede o no haber otra entrega de la saga Bourne (están ahora en Universal pensándoselo), pero si la hay, que se la den a Greengrass, por favor.