
VI EL ULTIMÁTUM DE BOURNE Y ME PARECIÓ UNA PUTA MIERDA. ESE TIPO ES CAPAZ DE PELEAR CON 12 PERSONAS EN 35 SEGUNDOS Y MATAR A LA MITAD DE ELLOS. ¡QUÉ INSULTO A LA INTELIGENCIA!
El siempre controvertido Premio Nobel de Literatura del 2005 vuelve a liarla una vez más metiéndose y criticando a una de las sagas que más adeptos está consiguiendo durante los últimos años. Como la ficción está para jugar con ella queremos, desde aquí, lanzar un mensaje, partiendo desde el respeto, al señor Pinter: Aunque seas uno de los dramaturgos británicos vivos más importantes que existen, no tienes derecho a hablar con esta prepotencia y más después de haber destrozado, literalmente, un clásico tan grande como La Huella. Si Mankiewicz levantara la cabeza no sé como le sentaria este remake tan erróneo como innecesario.
¿Por qué no sigues el ejemplo de nuestro humilde Rafael Azcona?. Sí, el mismo que sostenía aquello de que “No hay que presumir de ser guionista, porque nuestro papel es secundario. Lo mejor es que el guión no se note”. Y lamentablemente tanto en El sastre de Panamá como en La Huella su guión, señor Pinter, huele mucho… Y es que eso de que le den un Nobel a uno debe ser incompatible, lamentablemente, con la modestia.
Vía: Revista Metrópoli de El Mundo.