La salsa de la polémica salpica a la película de Nicole Kidman y Daniel Craig, Invasion no, al estilo de El Código da Vinci. Éxito asegurado. Y es que algunas congregaciones católicas difunden por Internet por qué no debe ver se La Brújula Dorada. En realidad los precursores de la iniciativa son La Liga Católica norteamericana. Y ¿Por qué?, os preguntaréis amigos: porque incita al ateísmo, dicen ellos, claro.
Como decía antes, una de las cintas más polémicas que desató las iras papales fue El Código da Vinci, aunque las criticas eclesiásticas iban dirigidas a la novela homónima. Los ataques a La Brújula Dorada son desmedidos porque dicen que la película está catalogada para niños y los introduce de lleno en el ateísmo. Consideran que conlleva ciertos peligros… Vamos, que la taquilla puede reventar gracias a la polémica.
Redecoremos los escenarios

Yo lo lanzo y luego que los productores que hagan lo que vean. Una forma de evitarse problemas con la Santa Iglesia es redecorando todos los escenarios. Ahora con los efectos especiales y todo éso se hace en un momentillo. Poner unas cruces y colgar unas fotos y cuadros más adecuados alejarían los malos augurios eclesiásticos y las acusaciones de herejía. Así, las confiadas familias no debrán temer el filme.
Y es que, como le pongamos un poco de humor al asunto, no sé qué vamos a hacer. Por cierto, me ha entrado un gusanillo de ver La Brújula Dorada…

