Hace un tiempo perdí cinco euros por ver en la gran pantalla uno de mis juegos preferidos de la Play Station, Silent Hill. Si con el videojuego sientes el miedo a cada paso que das, con la película lloré por los destrozos. Lo siento, fue muy decepcionante. Creo que el director no supo trasladar el terror psicológico y se quedó en un filme de sangre y enfermeras raras. Como jugador es mi opinión. Ahora Christophe Gans se atreve con Onimusha, otro de mis títulos preferidos de videoconsola. A ver qué hace. Lo cierto es que la noticia de la adaptación de esta historia no es nueva, pero la preproducción ya ha comenzado.
Onimusha podría catalogarse como un Survival horror que transcurre en el Japón medieval, protagonizado por Samanosuke Akechi, encarnado en el juego digitalmente por el actor Takeshi Kaneshiro. Muchos samurais y soldados enfrentados en los campos de batalla con una característica especial: te las tienes que ver con un ejército de no muertos a los que debes ensartar en tu katana y absorber su alma. Esa es la tónica del juego, recopilar almas de diferentes colores que te suben niveles de vida, golpes especiales y poder de las distintas espadas, ya que hay del trueno, del fuego y del agua.
Nobunaga, Jean Reno y el cine
Además, hay que resolver continuados puzzles que dan paso a los diferentes lugares de la historia. El objetivo, a parte de asegurar la paz de Japón y el mundo en general, es acabar con el malo malísimo Nobunaga. Los personajes son reales, aunque unidos en la ficción para la ocasión.
Una de las secuelas tiene mucho que ver con el cine, pues tienes la oportunidad de controlar, ni más ni menos, que al profesional, Jean Reno, Jacks en el juego. Así es, en Onimusha 3: Demon siege gran parte de la acción sucede en París y necesitamos de Reno para completar los objetivos. Veremos qué sale.
Vía: Séptimo vicio
