
¿Qué hace falta para recrear el desembarco de Normandía? Cuatro diseñadores gráficos con talento para saber “engañar” al espectador. Una sola cámara. Unos cuantos uniformes de guerra. Y unos cuatro días para hacer real el sangriento día de D en Omaha Beach. Para que luego digan que el presupuesto es parte esencial para hacer creíble una guerra, o cualquier escena de otro tipo, dentro de esa gran mentira llamada cine. Esto sí que es un buen making off.
Y, ¿qué es lo que pensará Spielberg de todo esto?
Vía: Microsiervos.
