
Mira que es complicado, en general, sacar un parecido razonable entre personas. Pues es más difícil todavía, parecerse al mismísimo Shrek, pero lo consiguió, muy a su pesar, el ya fallecido luchador profesional Maurice Tiller. Este fornido hombre sufrió durante toda su vida una rara enfermedad, Acromegalia, que consistía en un crecimiento anormal de los huesos que hizo de su aspecto un seña de identidad que causaba furor en cada ring que luchaba. En el 1954 cuando tenía 51 años Tiller el “ángel francés” murió. Tras su fallecimiento se moldearon 3 máscaras en las que quedó reflejada la cara de este personaje tan singular como extravagante.
Vía: Parecidosrazonables.