21 de junio de 2009 Creado por Birdy

Álex de la Iglesia: Presidente de la Academia de Cine Española

alex

Siempre es triste que una institución, sea cual sea la finalidad de su origen, reciba una sola candidatura para ser presidida. Y éste el caso de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, que sólo ha recibido la oferta de Álex de la Iglesia (como presidente) y de Icíar Bollaín y Emilio Pina (como vicepresidentes) para presidirla. La pretensión del director bilbaíno es clara: ser combativo en el cargo y potenciar la comunicación con el público. Este nuevo equipo presidencial tiene por delante tres duros años de trabajo para lograr, entre otras cosas, “recuperar el respeto al cine español y a sus profesionales. Se trata de tener una voz única, mostrar la unidad de la Academia. Hablar rápido y responder rápido“, señalaba de la Iglesia. “Hay que explicar por qué el cine español es como es“, dijo el director, quien pretende recuperar la unidad perdida y rota de la Academia tras la salida de Pedro Almodóvar (“mi amigo, maestro y mentor“) y de José Luis Garci (“un director fundamental en el cine español“). “No sé si lo conseguiré, pero me haría feliz“. La misiva del bilbaíno es clara para todos: ”dejar de quejarnos y lamentarnos. El cine español tiene una imagen internacional mejor que la imagen que tiene en España“, afirmó el cineasta a la par que puntualizaba el respeto que atesora la filmografía española cuando pisa el suelo de los festivales internacionales. Álex de la Iglesia, Icíar Bollaín y Emilio Pina tampoco se olvidan del público español:  ”Hay que fomentar el cine en instituciones, filmotecas, universidades… Abrir más la Academia al público, que la gente sepa qué ocurre en el cine y lo haga directamente a través de la web“.

Vía: europapress.es

  • http://www.tujes.blogspot.com Carlos Paredes Leví
    No se me habría ocurrido mejor elección para el puesto que la de este hombre inteligente y lleno de talento. Hacía falta alguien que rescatara las esperanzas extraviadas de todos aquellos que nos hemos distanciado de un cine caracterizado por ambientaciones desafortunadas, mediocres elencos interpretativos, historias carentes de interés y que encuentra en las subvenciones estatales su único medio de supervivencia. Tanto tiempo de vender humo y eludir la autocrítica no resultó suficiente para continuar engañando al público.
    Así que, expresado todo lo anterior, le deseo mucha suerte al Sr. Alex de la Iglesia porque, sin duda, le va a hacer mucha falta.

    Un saludo.