
Renovarse o morir. Supongo que ésta será la premisa a tener en cuenta por muchos altos directivos de los estudios y productoras cinematográficas en la actual situación de crisis económica, y de seguro éste es el Padre Nuestro hace mucho tiempo del señor Jeffrey Katzenberg, jefazo de Dreamworks. El profeta Katzenberg comenzó años atrás su particular periplo por el desierto creativo en el que se hayan inmersos los productores y responsables de las salas comerciales, argumentando que las películas y los cines en formato 3D, a pesar de los mayores costos de producción para las primeras y del indeseable desembolso inicial en infraestructuras para los segundos, serían el futuro del llamado séptimo arte. Lógicamente Katzenberg no se ha caído de la higuera, conocedor que las entradas en cines dotados con sistema 3D son más caras y que las películas rodadas en 3D no están al acecho de las copias de los piratas, de manera que el jefe de Dreamworks afirmó que a partir de éste año 2009 todas sus películas animadas vendrían en 3D.
La verdad es que si alguno de ustedes, mis apreciados lectores, se pregunta si realmente hay diferencias entre una película 2D y su versión en 3D la respuesta es sencilla: sí. Y como muestra un botón: vean ‘Pesadilla Antes de Navidad’ en sus dos versiones porque sus dudas quedarán así resueltas. Pero el bueno de Katzenberg olvidó que no sólo la animación vive del 3D, también el terror y probablemente muchos más géneros. Y a la vista está el cine del futuro con más de cuarenta producciones en formato 3D: un musical sobre Cleopatra dirigido por Steven Soderbergh, el Tintín de Spielberg & Jackson, la película animada española ‘Planet 51′, el imperecedero ”Cuento de Navidad” de Charles Dickens revisitado por Robert Zemeckis, amén de cintas ya estrenadas como ‘Monstruos contra Alienígenas’, ‘My Bloody Valentine’, ‘Spy Kids’… y la muy esperada, ansiada y deseada por el que éste artículo suscribe ‘Avatar’ de James Cameron.
En palabras del propio Jeffrey Katzenberg: “No se trata de ningún truco visual, como pasaba con las antiguas producciones en este formato. Será una aunténtica revolución. En los años 20 fue el paso al mundo sonoro, en los 30, del blanco y negro al color, y ahora cambiaremos del 2D al 3D”. Así que vayan comprándose sus gafas 3D, a lo mejor así no les cobran un extra por la entrada.
Vía: scoremagacine.com