
El revuelo que se ha armado en el mundillo cinematográfico, a expensas de la muerte del actor David Carradine, está siendo de órdago. Y es que a pesar de todos los intentos por parte de la familia para no airear las extrañas circunstancias de su muerte, intentos infructuosos de todas todas, la prensa tailandesa asegura que el actor fue encontrado en el interior del armario de su habitación, en el Swisshotel Park Nai Lert de Bangkok, con un cordón de nailon alrededor del cuello y otro en los genitales.
PAUSA VALORATIVA
Según ha informado Mark Geragos, uno de los abogados de la familia Carradine, se ha solicitado formalmente por parte de ésta al FBI que investigue y esclarezca las causas exactas que provocaron la muerte del actor. Si bien los jueces encargados del caso en aquel país todavía no han recibido los informes toxicológicos sobre el cadáver, la prensa se ha permitido el lujo de dejar correr la rumorología cual champán helado saltando a presión tras descorchar una botella. Algunos apuntan al suicidio y otros a morbosas prácticas sexuales, pues al parecer algunas fuentes señalan que el actor tenía las manos atadas a la espalda cuando se lo encontraron muerto, rumores claro está que no han sido ni serán obviamente confirmados.
Es precisamente el voraz e indeseable cuchicheo por parte de todo el mundillo rosa lo que ha puesto en pie de guerra a la familia Carradine, que no se cree a pies juntillas la hipótesis del suicidio y quiere a expertos norteamericanos en el grueso de la investigación, sabedores de que los resultados de los análisis tardarán como mínimo varias semanas.
Vía: elpais.com