Si por algo me encanta Sean Penn no es sólo por lo maravilloso actor que es sino también por su valía como persona. Y es que el tirón de las caras socialmente conocidas es algo de lo que se nutren millones de empresas en sus campañas publicitarias. Afortunadamente para muchos el esfuerzo, la dedicación y el tiempo que dedica el actor a las diversas causas sociales que respalda tiene una base completamente altruista. Y como muestra un botón: la nueva campaña de concienciación de la World Food Program (WPF), Programa Mundial de Alimentos, para tratar de luchar y erradicar la hambruna mundial (que deja la espeluznante cifra de 25.000 muertos diarios), cuenta con el apoyo y el rostro de Sean Penn, que por cierto no ha tenido pelos en la lengua para criticar públicamente al ex-presidente de los Estados Unidos (gracias Dios mío, ya era hora) George W. Bush en todas y cada una de las ocasiones que ha podido/querido. Como anécdota recuerdo cómo aplaudió y sonrió, a la par que su colega Brad Pitt, al ver a Javier Bardem contando que se había basado en Bush como inspiración para interpretar al asesino despiadado en ‘No es país para viejos’.
“Plan de rescate de Wall Street: 700 billones de dólares. El coste de la Guerra de Irak: 600 billones de dólares. Plan de rescate de la UE: 200 billones de euros. Alimentar durante todo un año a todos los niños en edad escolar que pasan hambre: 3 billones de dólares. [...] hablemos del Plan de Rescate Humano”.
Matrícula de honor para Sean Penn.