Domingo, 28 de diciembre de 2008 Creado por

un_mundo_sin_fin

El título tan rocambolesco de mi artículo hace referencia a las ocho novelas que han copado las listas de ventas en el 2008, año que se dispone a abandonarnos en breves días (para satisfacción de muchos he de añadir). Y ya saben que en los últimos años las grandes majors buscan savia nueva de la que se pueda extraer una historia adaptada para la gran pantalla. Bien, los 8 magníficos del 2008, según recoge un artículo del rotativo El País, son (entre ellos han vendido casi nueve millones de ejemplares sólo en español):

- Un mundo sin fin, de Ken Follet, la segunda parte de su vasta y muy leída obra Los pilares de la tierra (por cierto, ¿hay alguien más por aquí que opine que éste libro no lo escribió Ken Follet, sino más bien “su negro”?

- Un día de cólera, del escritor español, tan odiado por unos y amado por otros, Arturo Pérez-Reverte (cuyas novelas han sido adaptadas al cine con demasiado poco acierto, en mi opinión).

- Harry Potter y las reliquias de la muerte, de la multimillonaria J.K.Rowling, con fans y adeptos por todo el mundo, libro que tendrá su versión cinematográfica sin remedio.

- El juego del ángel, del megaéxito de ventas español Carlos Ruiz Zafón, autor que les recomiendo especialmente.

- El niño con el pijama de rayas, de John Byrne, con su versión correspondiente para la gran pantalla (pinchar aquí).

- Gomorra, de Roberto Saviano, autor amenazado de muerte por la Camorra napolitana por contar cosas que nunca debiera haber hecho, también con su película correspondiente (pinchar aquí).

- Crepúsculo, de la norteamericana Stephenie Meyer, nuevo y exitoso megablockbuster literatio y cinéfilo, con unas cifras de recaudación en taquilla increíbles que aseguran vampiros y sangre por Navidad los próximos tres años (pinchar aquí).

- Los hombres que no amaban a las mujeres, primera novela de la trilogía Millenium, escrita por Stieg Larsson, autor que falleció sin conocer el éxito y que ha dejado a su familia y allegados tirándose de los pelos por los consabidos royalties.

Y el año que viene, ¿quiénes serán los magníficos literatos en los que depositen toda su atención los grandes estudios de cine?

Vía: elpais.com