
Sid Ganis, presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos, reveló en la tradicional comida de los nominados a los Oscar, en el Hotel Beverly Hilton de Los Ángeles, que la 81ª edición de los premios, que presentará el actor Hugh Jackman por primera vez en su vida, va a ser bastante diferente, pues el espectáculo dependerá y mucho de los nominados y presentadores así como de los riesgos que éstos estén dispuestos a afrontar. Sea o no un gancho lanzado por el presidente, el hecho factible es que los índices de audiencia de la ceremonia van en bajada sin remisión conforme van pasando los años, y que por tanto es acuciante la búsqueda de nuevos “experimentos”. Y es que de las palabras de Ganis parece deducirse que el show demandará la participación activa de todos y cada uno de los nominados, a modo de espectáculo coral, por no hablar de las sorpresas y los riesgos que tendrán que asumir.
Ganis mencionó incluso que la gala, por su ritmo intenso, intrépido y temerario, entrañará peligros en los que todos deben estar alerta. De la misma forma, volvió a recordar los 45 segundos de rigor que tienen todos los ganadores para sus agradecimientos correspondientes. Laurence Mark y Bill Condon, nuevos productores de la ceremonia, no desvelaron ningún tipo de dato al respecto sobre si veremos a Clint Eastwood descender de los cielos en la nave espacial de Wall-E para recoger una estatuilla. ¿Se lo imaginan? Sí, lo sé, es un mal ejemplo que traigo yo a colación.
Vía: europapress.es