
Ser una superestrella de hollywood no te garantiza tener el mundo a tu pies, o por lo menos en lo que respecta a directores de cine. En el constante intento de innovar, cada director trata de plasmar sus propios estilos en la pantalla grande huyendo de manera discreta o no del formato norteamericano de films y por supuesto de sus productos: los actores.
Así sucedió hace poco con el director de cine austríaco Michael Haneke, quien declaró haber rechazado una propuesta de la productora de Brad Pitt. ¿Los motivos? Muy claros. Haneke piensa que no están en su perfil de trabajo los formatos de films estadounidenses, que simplemente ‘no encajan’ con él.
Si agudizamos nuestros sentidos nos daremos cuenta que la excusa de Haneke tiene lógica. Estamos acostumbrados a sus películas de contenido serio y sombrío y con un grado importante de compromiso con la realidad social. Este es el motivo por el que el director ha ido ganando un público predilecto con films controvertidos como La Cinta Blanca (2009) que fue premiada con la Palma de Oro en el Festival de Cannes, y la reciente ganadora al Oscar como Mejor película de Extranjera, Amour. Leer más






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