Jueves, 11 de noviembre de 2010 Creado por

Fue el productor de más de 160 películas. Trabajó en una cantidad inimaginable de proyectos. Desarrolló todos los géneros habidos y por haber. Bien se podría decir de él que fue una leyenda viva, y es que lo era en vida y ahora mucho más en muerte. El famoso productor italiano ha fallecido a los 91 años de edad en Los Angeles, donde vivía con su segunda esposa, el llamado mecenas italiano que supo mirar bien a Hollywood. Todo el gremio cinematográfico italiano en particular, así como el séptimo arte en general, ha lamentado la irreparable pérdida de uno de sus mayores visionarios y representantes. Trabajó con Fellini en ‘La Strada’ (1954) y ‘Le notti di Cabbiria’ (1957), con King Vidor en ‘Guerra y Paz’ (1956), con Sidney Lumet en ‘Serpico’ (1973), con John Millius en ‘Conan El Bárbaro’ (1982), con Sam Raimi en ‘El ejército de las tinieblas’ (1992), con David Lynch en ‘Dune’ (1984) y con Ridley Scott en ‘Hannibal’ (2001). Su hija y también productora, Raffaella De Laurentiis, ha difundido un comunicado a última hora de hoy jueves en el que explica que todavía no está preparado el funeral. En palabras de Ennio Morricone, “fue un gran productor que ayudaba mucho a los directores a hacer sus películas. No les dejaba completamente libres pero les ayudaba, siempre atento y apasionado en su trabajo“. El actor Giancarlo Giannini subrayó que “su gran lección es que siempre estimuló la fantasía y la valentía de las personas, porque no pensaba en películas para un país sino en grandes historias que miraran al mundo“. La actriz Sofia Loren se ha mostrado “muy dolida” por la noticia pues supone “una gran pérdida para ella“. Descanse en paz Dino De Laurentiis.

Vía: efe.com

Viernes, 30 de julio de 2010 Creado por

De la mano de TCM nos llegan estos 10 grandes directores de cine, una serie de especiales que nos harán descubrir detalles de cada uno de ellos que haran las delicias de cualquier amante del Séptimo Arte. Nombres como Hermanos Coen, David Lynch, Martin Scorsese o Tim Burton entre otros , se encuentran en esta especial recopilación que no deben perderse…
pulsen aquí, y…, a disfrutar.
Gracias a Miguel por esta aportación.

Miércoles, 12 de noviembre de 2008 Creado por

Era guerrero y místico, feroz y santo, retorcido e inocente, caballeroso, despiadado, menos que un dios, más que un hombre. No se puede medir a Muad’Dib con los estándares ordinarios. En el momento de su triunfo, adivinó la muerte que le había sido preparada, y no obstante aceptó la traición. ¿Puede uno decir que lo hizo por un sentido de justicia? ¿Qué justicia, entonces? Porque hay que recordar que ahora estamos hablando del Muad’Dib que ordenó que sus tambores de batalla fueran hechos con las pieles de sus enemigos, el Muad’Dib que negó todas las convenciones de su pasado ducal con un simple gesto de la mano, diciendo sencillamente: “Yo soy el Kwisatz Haderach. Ésta es una razón suficiente”.

Extracto de la novela Dune, escrita por Frank Herbert.

Para comprender la novela Dune [1965], la primera de una compleja saga de seis libros (Mesías de Dune [1969], Hijos de Dune [1976], Dios Emperador de Dune [1981], Herejes de Dune [1984] y Casa Capitular: Dune [1985], con dos últimas novelas elaboradas gracias a las anotaciones que dejó su autor, una de ellas publicada este año 2008 bajo el título Cazadores de Dune, quedando pendiente para el 2009 el manuscrito Gusanos de arena de Dune), antes hay que analizar los motivos que inspiraron a su autor para escribir una novela así, considerada por críticos y revistas especializadas la mejor novela de ciencia ficción de todos los tiempos.

Fotógrafo, cámara de televisión, locutor radiofónico, pescador de ostras, analista, escritor desde los ocho años… Frank Herbert fue por encima de todo, y me atrevería a decir que mucho antes que escritor, un gran amante de la psicología y acérrimo defensor de la ecología, ya que fue su preocupación por la interacción entre una sociedad dada y su medio ambiente natural, los ecosistemas sustentadores de los modos de vida de un grupo de personas en un territorio concreto (es decir, la ecología cultural, término asociado al antropólogo Julien Steward en el año 1955 en su obra Teoría del cambio cultural), la base de numerosos artículos y de buena parte de su obra literaria, siendo Dune el más evidente ejemplo.

Alejandro Jodorowsky, polifacético por génesis, fue el primer interesado en llevar a la gran pantalla la complejidad ecológica y psicológica de Dune a principios de los años 70. Éste guionista de cómics, entre otras bagatelas, trabajó más de cinco años en un proyecto fallido por el desplante final de la productora, y en el que involucró a desconocidos de alta alcurnia como el dibujante francés Moebius en la dirección artística, al artista gráfico y escultor suizo H.R.Giger en la creación del concepto visual del film, sobre todo del planeta Harkonnen (hacerse una foto en la silla Harkonnen es uno de los mayores caprichos de múltiples artistillas del star system), a Christopher Foss en el diseño de todas las naves espaciales, a Dan O´Bannon al frente de los efectos especiales, al Orson Welles actor interpretando al Barón Harkonnen, al pintor Salvador Dalí como el Emperador Shaddam y al grupo Pink Floyd como creadores de la banda sonora original (por cierto que en aquel entonces preparaban su célebre The Dark Side of the Moon)… ¡¡ CASI NÁ !! Como decía antes la productora se retiró poniendo fin al proyecto (dicen las malas lenguas que por no ser más norteamericano).

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