El 1 de noviembre finalizan los contratos de los guionistas de Hollywood, agrupados en el Writers Guild of America (WGA), con los estudios cinematográficos. La consecuencia: las nuevas negociaciones pueden acabar en huelga. Los escritores de las historias quieren percibir parte de los ingresos que se reciben de los nuevos formatos para la comunicación como son los teléfonos móviles, los DVD’s y el nuevo gran canal de comunicación e información, Internet. Esto no es algo nuevo, por no ser la primera vez que sucede, además ya se vislumbraba en el horizonte una medida de este tipo, cuando había quienes en verano anunciaron que podría ocurrir.
Y es que incluso la revista Variety se ha hecho eco de la situación, que es más que posible. “A strike on Nov. 1 is a real option”, declara el presidente de la WGA, Patric Verrone, al propio magazine. Con un parón de este tipo podemos esperar lo peor, salas sin películas y parrillas televisivas sin series americanas que emitir. Bond y Harry Potter tienen pinta de ser los primeros en verse afectados, además, otros vientos de huelga corren por la meca del séptimo arte.
Vía: Las horas perdidas
