Primero Ángeles y Demonios y Pinkville, ahora Shantaram, de Mira Nair y el musical Nine, de Rob Marshall. Esta huelga va a dar para mucho y las noticias de películas afectadas por ella se suceden día tras día.
Shantaram versa sobre una australiana que escapa de la cárcel (de esas de máxima seguridad, valga la paradoja), que viaja hasta la India y decide ir a Afganistán para combatir contra la invasión rusa. Los protagonistas son Johnny Deep y Abhishek Bachchan, los cuales deberán esperar porque no se pueden hacer cambios en el guión.
Por la misma razón Javier Bardem, Penélope Cruz, Sophia Loren y Marion Cotillard tendrán que mantenerse a la espera para comenzar con Nine, un musical dirigido por Rob Marshall.

La lógica, o la no lógica, se va imponiendo a lo largo y ancho de los estudios cinematográficos de Hollywood. Los primeros en ver cómo la huelga de guionistas les golpeó de lleno fueron los productores de series y los programas diarios.
Ahora le toca el turno a las películas. La secuela de El Código da Vinci, Ángeles y Demonios, no avanza y ha sido pospuesta hasta las navidades del próximo 2008. Duro contratiempo para Howard y Tom Hanks, de nuevo protagonista, ya que pretendían comenzar en febrero de ese mismo año.
Éso se supo hace tres de días, pues bien, anteayer se conoció que la película de Oliver Stone, Pinkvile, debe someterse también a los efectos de la mencionada huelga. De empezar a rodar en menos de quince días a no se sabe cuándo. Bruce Willies, Woody Harrelson, Xzibit, entre otros deberán mantenerse a la espera para volar hasta Asia.
Se sabe también que hasta el próximo 26 de noviembre la WGA y las productoras no retomarán las negociaciones. ¿Podría ser el último día de la huelga?
WGA, el sindicato de guionistas, versus Hollywood o viceversa, el caso es que nadie se pone de acuerdo. Cuenta Variety que algunas productoras han mandado una carta de advertencia a los escritores que están inmersos en sus proyectos. Algo así como que, si cumplen con las exigencias del sindicato, su contrato penderá de un hilo. La batalla comenzado ha. Y es que la WGA, Writers Guild of America ha pedido que sus afiliados le entreguen los textos en los que trabajan.
Universal, por ejemplo, lanza aquéllo de “como reveles información a la WGA de algún guión mío, la llevas guapa”, tal vez la cita literal no sea así, pero parecido. Aún con cartitas de este tipo, de momento, la huelga es cada vez más inminente. Puede que el próximo jueves los escritores del cine salten de una vez por todas, tras varios meses de avisos por su parte.
El problemas de los guionistas es que los estudios son muy pillos y les argumentan que los propietarios intelectuales de los guiones son los propios estudios y atacan con que estarían incumpliendo el contrato, en el caso de que la huelga se hiciese efectiva.
La polémica radica en las condiciones que marca la WGA a la hora de convocar la huelga. Piden que los guionistas entreguen al sindicato lo que lleven escrito para poder saber en qué punto del trabajo se encuentran. De este modo, la Writers Guild of America dice evitar problemas a los trabajadores, en caso de que se cancele la huelga.
Este es, a grandes rasgos, el nuevo episodio de la huelga de los guionistas de Hollywood por conseguir más derechos y dinero.

El 1 de noviembre finalizan los contratos de los guionistas de Hollywood, agrupados en el Writers Guild of America (WGA), con los estudios cinematográficos. La consecuencia: las nuevas negociaciones pueden acabar en huelga. Los escritores de las historias quieren percibir parte de los ingresos que se reciben de los nuevos formatos para la comunicación como son los teléfonos móviles, los DVD’s y el nuevo gran canal de comunicación e información, Internet. Esto no es algo nuevo, por no ser la primera vez que sucede, además ya se vislumbraba en el horizonte una medida de este tipo, cuando había quienes en verano anunciaron que podría ocurrir.
Y es que incluso la revista Variety se ha hecho eco de la situación, que es más que posible. “A strike on Nov. 1 is a real option”, declara el presidente de la WGA, Patric Verrone, al propio magazine. Con un parón de este tipo podemos esperar lo peor, salas sin películas y parrillas televisivas sin series americanas que emitir. Bond y Harry Potter tienen pinta de ser los primeros en verse afectados, además, otros vientos de huelga corren por la meca del séptimo arte.
Vía: Las horas perdidas