Me juego un ciber-pincho de tortilla con todos vosotros a que JAVIER BARDEM se va a llevar el ÓSCAR al Mejor Actor. Lo digo abiertamente, sin tapujos.
Resulta que PENÉLOPE CRUZ, ha sido elegida para entregar una de las estatuillas doradas…
Traduciendo: blanca y en botella, leche.
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“¡Nena! ¡Qué fotos! ¿La compraste en MediaMarkt?” es lo que parece que le diga SCARLETT JOHANSSON a PENÉLOPE CRUZ…
Ahora resulta que PE ha perdido, extraviado o (lo que es peor) le han robado una cámara de fotos con instantáneas muy personales… Para “rematar la faena”, la actriz ha denunciado el robo y ha dado instrucciones muy precisas a un bufete de abogados por si esas imágenes salen a la palestra. Recuerda que si éstas salen a la luz, sería una violación de derechos de autor además de una intromisión en la vida de la actriz.
¿Saldrá JAVIER BARDEM en ellas? ¿Aparecerá la cámara? ¿Aparecerán las fotos en “EL TOMATE”?
Como dijo MANOLO ESCOBAR: “ande quiera que estéeeeee, mi cámara es míaaaaaa”
Dice Bardem, sí él mismo, que se ve feo delante del espejo. Asegura que hay ocasiones en los que se levanta y se ve en el espejo y se asusta, considera que las personas que le ven como un sex-simbol, deben estar un poco “locas”, sin embargo yo estoy segura que en estos momentos nuestra querida ‘Pe’ ve a Bardem como un verdadero cisne y no como el patito feo que él se cree.
Pues eso, que se ha acabado el rodaje de la última película de Woody Allen que transcurría por Barcelona y cuyo rodaje empezó el pasado 9 de Julio.
Lo más destacado es la expectación que ha generado este rodaje, ya no sólo por su director, Woody Allen, sino también por sus principales intérpretes, Scarlett Johansson, Javier Bardem y Penélope Cruz.
Según ha podido averiguar vayacine, y a través de fuentes del sector cinematográfico, han confirmado que se ha cumplido el calendario previsto y que el norteamericano ha acabado de filmar en la capital catalana las escenas que tenía previstas de una comedia que quiere que sea “una carta de amor” a la ciudad.
Desde que empezó a rodar con la estatua de Colón al fondo, y durante siete semanas, el barrio pescador de la Barceloneta, la Sagrada Familia, el Paseo de Gracia o las populares Ramblas de la ciudad Condal han servido de plató y han congregado a numerosos curiosos cada vez que el director de ‘Annie Hall’ le daba a la claqueta.
Durante estos días, se han cortado calles, agentes de la policía se han encargado de la vigilancia de las estrellas del celuloide y un ejército de fornidos guardias de seguridad privados ha impedido el acceso a los set de rodaje de los más ‘fans’.
Aun así, seguro que más de uno ha conseguido alguna instantánea para poder decir: ¡Yo estaba allí!
Ahora tenemos que esperar para ver el “producto” final en la gran pantalla.
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