
Me sorprende el desdén con el que se habla en ciertos foros de la nueva entrega de “Misión Imposible”, como si se tratase de una serie en decadencia, y a nadie le apeteciese ver un nuevo capítulo.
No sé si es porque resulta muy cool criticar a Tom Cruise (bueno, en realidad sí que lo sé: es exactamente por eso), pero lo cierto es que resulta habitual leer comentarios peyorativos sobre la saga en general, y, por extensión, por su productor, el propio Cruise.
Cruise es, aún, una gran estrella, y un buen actor que, evidentemente, comete errores, como todas las grandes estrellas y todos los buenos actores. Da muy buen resultado en la franquicia, y, además, aunque parece que nadie lo recuerda, él es el auténtico motor de esta nueva etapa de la saga. Fue su empeño el que la revitalizó, y fue él quien asumió, desde la primera entrega, las tareas de productor, aprobando y rechazando guiones o directores. De hecho, en sus inicios, declaró que su intención es que cada entrega tuviera un aspecto diferente, y de ahí su interés en contratar directores con estilos distintos. En resumen: Cruise no es la cara bonita de la serie; es su auténtico cerebro, y su principal responsable.
Habrá quien piense que la saga está devaluada (no es mi caso, ya que para mí su mejor secuela es la última), y podrán gustar o no sus entregas, sus directores, sus guionistas, y su productor, pero lo que no se puede negar es el afán de éste por contar en cada capítulo con responsables de primer orden, como Brian De Palma (uno de los grandes), John Woo (a la sazón, en la cresta de la ola), o J. J. Abrams (¿qué voy a contar que no sepáis de él?), que imprimiesen en cada capítulo sus personales y diferentes estilos.
En cuanto a la nueva entrega, personalmente la espero con impaciencia: la tercera me pareció magnífica (como he dicho, creo que las críticas a Cruise son, en su mayor parte, motivadas por los prejuicios de esa parte del público que jamás valorará nada de lo que hace), y el anuncio de que Brad Bird iba a encargarse de la dirección fue una noticia inmejorable.
El haber fichado a un realizador que cuenta en su haber con películas tan maravillosas como “El gigante de hierro”, “Los increíbles” o “Ratatouille” dice mucho del bueno ojo del amigo Tom, y creo que supone todo un éxito como productor el poder contar con él para su debut como director de películas de imagen real.
Pero bueno, habrá que tomárselo con calma, ya que la espera aún será larga: está previsto que la película comience a rodarse en diciembre de este año, y no se estrenará hasta un año después, en diciembre de 2011.
Paciencia.