El inglés Guy Ritchie parece que vuelve por los derroteros que le hicieron grande. Con Revolver podemos ver detalles que hacen que valga la pena ir a contemplar la película de este director. Podremos ver a Jason Stathan con pelo, que ya es un detalle, además con barba, lejos de su cabeza rapada y sombra en la cara de un día. El actor nos sorprende para llevar a cabo su venganza: cargarse a quienes le metieron en la cárcel.
Si es tan sólo la mitad de buena que Snatch, cerdos y diamantes, merecerá la pena pasarse por el cine para ver una película de asesinos que matan a asesinos y viceversa. A ver qué tal, también, lo hace Ray Liotta, el joven Goodfellas que, al igual que el director de este título, fue barrido por la marea.
Vía: Tu blog de cine