
Francis Ford Coppola ya no es la única voz autorizada que se dedica a criticar el trabajo de dos actores tan ilustres en el gremio como Al Pacino y Robert De Niro. Ante el inminente estreno de Righteous Kill un periodista de Los Ángeles Times, Patrick Goldstein, ha despotricado de lo lindo a causa de las erróneas, y comerciales, elecciones que están llevando a cabo ambos intérpretes durante los últimos tiempos.
Mientras que De Niro ha elegido trabajar en películas tan flojitas como El escondite o El enviado, Pacino ha cosechado varios tropiezos consecutivos aceptando papeles en proyectos, como la irrisoria Apostando al límite o la reciente 88 minutos que tan malas críticas está recibiendo, que han tenido menos futuro que un bombero pirómano.
A raíz de esto, Glodstein ve a Pacino y De Niro como “dos héroes del nuevo Hollywood de los setenta que son una parodia de sí mismos, hacen películas por dinero y entregando a cambio ecos vacíos de esas actuaciones eléctricas que nos dieron en Serpico, Tarde de perros, Malas calles o Taxi driver”.




Ojalá que con críticas de este tipo hagan recapacitar a estas dos vacas sagradas de la interpretación que se encuentran a la deriva y logren retomar sus carreras como en sus mejores tiempos. Sí, me remito a aquellos tiempos en los que De Niro y Pacino se les consideraban los mejores actores de la faz de la tierra gracias a papeles que quedaran grabados en la memoria colectiva de todo buen cinéfilo que se precie.


